IVA EN LA NUTRICION

A la hora de empezar una actividad siempre nos surgen las mismas dudas: ¿Cuántos impuestos voy a pagar? ¿Está mi actividad exenta de IVA o debo declararlo?

Normalmente, las actividades exentas de IVA están bien delimitadas en la ley, lo que ocurre es que el mercado es muy dinámico, por lo que siempre suele ir muy por delante de lo que indica la ley, y será esta a posteriori la que regule las nuevas actividades que van surgiendo.

Un caso muy evidente y que podemos ver en nuestro día a día, son el mundo de las criptomonedas. El mundo crypto como se suele conocer, crece de forma vertiginosa, y la administración a día de hoy es incapaz de alcanzar el ritmo ha cogido todo lo que engloba a las criptomonedas. Pero no me quiero desviar del tema que nos atañe en esta ocasión, y no es otro que el sector de la nutrición.

Este sector también se ha visto afectado por la inmersión de nuevas profesiones que intentan asemejarse a la profesión de nutricionista. Para empezar, hay que dejar muy claro los conceptos

El Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas señala que los nutricionistas: “son profesionales sanitarios con titulación universitaria expertos en alimentación, nutrición y dietética, con capacidad para intervenir en la alimentación de una persona o grupo”. Por tanto, cuentan con un grado universitario que les aporta un conocimiento más amplio y profundo sobre la alimentación y su impacto en el organismo, lo cual los capacita para ejercer en el área sanitaria, también en personas que sufren patologías graves.

Mientras tanto, los dietistas basan su trabajo en el diseño de dietas personalizadas para cada cliente. Como ya estaréis imaginando, la formación del dietista requiere de menor duración que la del nutricionista. Puede estar basada en cursos o un FP en Dietética, los cuales pueden durar entre varios meses y dos años.

Pensareis que esto no tiene implicación alguna a nivel fiscal, ya que, al fin y al cabo, ambos profesionales tocan temas alimenticios. Pues sí, existe una gran diferencia, concretamente en la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Para poder determinar que profesión está exenta y cual no, debemos irnos al artículo 20, apartado uno, nº 3. También podemos ver más detallado esto en la Resolución Vinculante de Dirección General de Tributos, V1313-09 de 04 de junio de 2009.

La exención comprende las prestaciones de asistencia médica, quirúrgica y sanitaria, relativas al diagnóstico, prevención y tratamiento de enfermedades, incluso las de análisis clínicos y exploraciones radiológicas”.

A efectos de la aplicación del citado precepto se considerarán servicios de:

a) Diagnóstico: los prestados con el fin de determinar la calificación o el carácter peculiar de una enfermedad o, en su caso, la ausencia de la misma.

b) Prevención: los prestados anticipadamente para evitar enfermedades o el riesgo de las mismas.

c) Tratamiento: servicios prestados para curar enfermedades.

Es decir, todo lo que no sea un servicio de diagnóstico, prevención o tratamiento en el ámbito de la nutrición será un servicio sujeto y no exento. Como es normal, habrá multitud de casuísticas y recovecos a los que un profesional de la nutrición se quiera acoger para estar exento de tributar IVA, pero cuidado, en caso de un requerimiento por parte de Hacienda, a esta no le será suficiente por la factura emitida a su cliente, habrá que elaborar buenos argumentos si no quieres que esta pueda regularizar tu actividad y sancionarte.

Bibliografía:

Ley de IVA: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1992-28740&p=20230525&tn=1#a5

Resolución Vinculante de Dirección General de Tributos: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-vinculante-dgt-v1313-09-04-06-2009-1357671

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